11 de agosto de 2020. notifications
menu desktop_windows
Columnas Deportes

Recuerdos del ayer

EL PEREGRINO DE IQUIQUE

Sergio Luis Rosas
TORREÓN, COAH., miércoles 01 de julio 2020, actualizada 7:39 am


Enlace copiado

El Profr. Álvaro Briones salió de su natal Iquique siendo un adolescente para trasladarse a Santiago de Chile en busca de mejores horizontes. Recién había terminado su instrucción Elemental, aspiraba a estudiar Preparatoria y una Licenciatura, pero nunca imaginó que una vez graduado se iba a convertir en un peregrino que llevaría en alto el nombre de su terruño y de Chile.

Álvaro Eduardo Briones Gallegos nació el 26 noviembre de 1944 en Iquique, ciudad costera del Norte de Chile. Sus padres fueron don Víctor Manuel Briones Bahamonde y la señora María Idalia Gallegos Muñoz, siendo el segundo de cinco hermanos. Desde los primeros años de estudios destacó como un estudiante inteligente, disciplinado, educado y de buenos modales. Una persona amable y atenta que sabía ganarse el aprecio y el cariño de quienes lo trataban.

El recuerdo de Iquique siempre estuvo presente en el Profr. Álvaro Briones hasta el último día de su existencia. En la Facultad de Educación Física de la Universidad Nacional de Chile fue un estudiante de excelencia que destacó por su talento y creatividad, con una gran vocación para la tarea de preparar a deportistas de alto rendimiento, a los cuales aconsejaba y apoyaba incondicionalmente para que estuvieran en gran forma o la retomaran por haber sufrido bajas de juego.

Cuando Carlos Hermosillo regresó de su aventura en Europa en 1989 con el equipo Standard Lieja de Bélgica, en el que jugó poco y anotó un solo gol durante la temporada, fue contratado por el Monterrey, club en el que retomó buena parte del nivel que había perdido gracias al apoyo que le brindó el Profr. Álvaro Briones Gallegos. “El Grandote de Cerro Azul’’ resurgió como el “Ave Fénix’’ y llegó a ser el mejor segundo goleador del futbol mexicano con 294 tantos.

En 1969 se graduó de Licenciado en Educación Física con todos los honores en la Universidad Nacional de Chile. Sus inicios laborales fueron como Instructor de natación en la Universidad Católica de Chile y asesor en la Dirección General de Capacitación de los Deportes. Su carrera de Preparador Físico la inició en el equipo Audax Italiano, en seguida formó parte de los cuerpos técnicos de Deportes Naval, Deportes Iquique y Deportes Antofagasta del futbol chileno.

En la jornada 12 de la temporada 1987 - 1988 el técnico chileno Mario Oscar Maldonado asumió el mando del equipo Irapuato y mandó llamar al Profr. Álvaro Briones para que se hiciera cargo de la Preparación de los Freseros, fue así como llegó a México, país que iba a ser su segunda patria e iba a residir para siempre. En la Trinca Fresera permaneció hasta mediados de 1989. El encuentro con su paisano Pedro García Barros fue ese año en el Club Monterrey, en donde formaron un gran equipo de trabajo durante las temporadas 1989 - 1990 y 1990 - 1991, en el que se ganaron el apodo de “La Aplanadora’’. Ahí inició una gran amistad con Carlos de los Cobos, en ese entonces jugador, quien al convertirse en técnico siempre lo llevó como su Preparador Físico en los equipos América y Querétaro en México; en el extranjero en el Club FAS de El Salvador de 2005 a 2006 y en el Chicago Fire de la MLS de 2010 a 2011.

Cabe destacar que De los Cobos y Briones Gallegos tuvieron a su cargo la Selección de El Salvador de 2006 a 2009 rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010. Diez años después, en 2018 el Profr. Álvaro fue asistente de Ernesto Góchez en la Sub 23 cuscatleca. Otros equipos del futbol mexicano en los que se desempeñó como Preparador Físico fueron el Toluca en la temporada 1992 - 1993, Tigres de 1997 a 1999, Puebla en el Invierno 2000, Toros Neza en el Verano 2002, Tecos UAG de 2002 a 2003. En Primera División A trabajó también con Jaguares de Tapachula y Lobos BUAP. Su paso por Santos Laguna merece mención especial, ya que llegó a la mitad de la segunda vuelta de la temporada 1992 - 1993, en la que estaba al borde del descenso y le esperaba una tarea difícil, pues los Guerreros habían realizado una mala pretemporada. Con su carácter amable y buen trato se ganó el aprecio y respeto de los alicaídos jugadores. Una vez salvado el equipo del descenso se ratificó a Pedro García en la dirección técnica y empezó el proyecto de reestructuración de los Guerreros con una pretemporada en Laserena, Chile, para la cual el Profr. Álvaro Briones elaboró un programa de preparación física basado en micro ciclos que le permitió realizar el gran torneo de 1993 - 1994 y jugar la primer Liguilla de su historia y conquistar el subcampeonato.

El Preparador Físico chileno contribuyó con su trabajo diario a la transformación del Santos Laguna en un equipo protagonista del futbol mexicano. Para la temporada 1994 - 1995 volvió a elaborar otro buen proyecto de pretemporada que incluía aparte del trabajo de playa en México una gira de varios partidos de pretemporada por Colombia. Su estancia en los Guerreros será siempre recordada. En la Comarca Lagunera aparte de su trabajo con el equipo verdiblanco hay que destacar que el Profr. Álvaro Briones Gallegos tuvo una colaboración importante en la formación de El Calor de San Pedro de Tercera División, al cual entrenaba y preparaba físicamente cuando el tiempo se lo permitía, todo esto de manera desinteresada. En este plantel contribuyó en el desarrollo de los jugadores Rafael Grimaldo, Alberto Soto y Eleazar Vázquez, quienes cumplieron su sueño de debutar en Primera División con Santos Laguna.

Tenía un buen “ojo clínico’’ para detectar jugadores, durante su estancia en Monterrey dirigió al equipo Vaqueros de Tercera División, en el cual descubrió a Jesús “El Cabrito’’ Arellano y Mario Alberto “El Vaquero’’ Jáuregui.

Cuando estuvo en América como Preparador Físico apoyó al entrenador del equipo de Tercera División en la formación de Germán Villa, los laguneros Víctor y Edwin Santibáñez.

Cuando la delincuencia y el crimen organizado azotó a algunas colonias de Torreón, el Profr. Álvaro Briones Gallegos colaboró con los programas deportivos implementados por la delegación de la Procuraduría General de la República en la Deportiva Compresora para reconstruir el tejido social en colonias como La Durangueña, La Compresora, Torreón y Anexas, La Constancia y San Joaquín.

Su convalecencia fue un verdadero Vía Crucis de dos meses, en siete ocasiones fue sometido a la prueba del COVID - 19, resultando negativo en las siete y no pudieron detectarle el mal que padecía, falleciendo finalmente el miércoles 24 a las 19:30 horas en el Hospital General de Zona 16 del IMSS víctima de un infarto.

Su cuerpo fue velado el jueves 25 en una agencia funeraria de la vecina ciudad de Gómez Palacio, acompañado tan solo de su esposa Carmen Rodríguez de Briones, sus hijos Alejandra Daniela, Álvaro Ignacio, Álvaro Andrés y sus 14 nietos, quienes despidieron con un profundo sentimiento de dolor y agradecimiento al esposo, padre y abuelo excepcional.

Doña Carmen tomó la guitarra y con la voz quebrantada por el dolor que le embargaba lo despidió con las hermosas canciones Gracias a la Vida y Hay Amores. Su hijo Álvaro Andrés ahogado por el llanto leyó la carta de despedida. Finalmente toda la familia entonó el Himno de Iquique para despedir al Peregrino de Iquique, quien puso en alto el nombre de esta población chilena con su vida fecunda y creadora.

El lagunero Félix Cruz Barbosa, jugador titular de la Selección Nacional en el Mundial de México 86 recordó ayer al Profr. Álvaro Briones Gallegos como una persona apasionada con su trabajo, honesto, con buenos valores, muy capaz y excelente maestro. Su casa estaba abierto para todos. Aceptó en la vida retos difíciles que marcaron diferencia. Le encantaba buscar jugadores y logró descubrir grandes joyas como Jesús “El Cabrito’’ Arellano, entre otros.

El exjugador de Monterrey consideró que el Profr. Álvaro Briones dejó un gran legado como Preparador Físico, su trabajo fue muy valioso. “Era muy estricto, disciplinado y con una gran voz de conocimiento. Lo avaló la gran preparación que tenía, su trabajo diario, su poder de convencimiento para que fuéramos buenos jugadores. Era una persona confiable a quien podíamos contar nuestros problemas. Su calidad humana quedó plasmada en mí para siempre. Me supo orientar y apoyar en momentos difíciles’’, manifestó en un tono de agradecimiento.

“Se fue una gran persona, un gran hombre, un excelente ser humano. Es una pena y una gran tristeza que el Profr. Álvaro Briones ya no esté con nosotros’’, expresó con dolor y agradecimiento Félix Cruz Barbosa. ¡Hasta el próximo miércoles!

Sergio Luis Rosas [email protected]
TAGS
RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando más noticias...
Cargando tendencia...